Dos expertos pilotos de aviacion deportiva ligera con varios miles de horas de vuelo acumuladas, se ocupan de darnos a conocer esta modalidad aérea a medio camino entre lo que es deporte y lo que es un estilo de vida.
Con total seguridad, sin vértigo, y a 70 km/hora colgados de un ala delta e impulsados por un pequeño motor (todo de exquisita calidad aeronáutica), sentiremos lo que es ser un ave: el viento en la cara, la visibilidad total, la suavidad... acariciaremos los campos de cereal y las copas de los chopos que envuelven el río, volaremos contemplando un precioso pueblo... y pararemos el motor para disfrutar, además, del silencio durante un largo y relajante descenso hasta la pista.